viernes, 10 de junio de 2022

La negociación entre empleadores y trabajadores de medidas para evitar la propagación de la COVID-19, proteger los medios de vida e impulsar la recuperación: Un examen de las prácticas

La pandemia de COVID-19 ha traído cambios sin precedentes al mundo del trabajo y la sociedad en general. Según estimaciones de la OIT, como consecuencia del virus se ha producido una pérdida considerable de horas de trabajo a escala mundial, equivalente a cientos de millones de puestos de trabajo a tiempo completo en la economía formal e informal, lo que ha puesto presión sobre la solvencia de las empresas, las condiciones de trabajo y empleo, y los medios de vida. Para dar respuesta a las consecuencias sanitarias y económicas de la pandemia, y pasar de las respuestas ante la crisis a la recuperación –que incluye la reanudación de las actividades económicas–, se requieren unas soluciones bien concebidas que tengan en cuenta la situación real en los lugares de trabajo. La capacidad para inspirar confianza a través del diálogo entre las organizaciones representativas de los empleadores y los trabajadores será crucial para reducir los conflictos y garantizar que las políticas se adapten a las necesidades de estos actores clave del mercado de trabajo. La Constitución de la OIT, los dos Convenios fundamentales –el Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (núm. 87) y el Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98)–, diversas normas internacionales del trabajo adicionales y, más recientemente, la Declaración del centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo reconocen la importancia crucial de las organizaciones de trabajadores y empleadores libres, independientes, legítimas y democráticas, y de sus acciones conjuntas, incluida la negociación colectiva. Es indispensable asegurarse de que las medidas que se adopten en respuesta a la actual crisis no socaven los derechos de libertad sindical y negociación colectiva que, como se señala en la presente nota, también son instrumentos fundamentales para la recuperación.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado el Informe sobre el Diálogo Social 2022: La negociación colectiva en aras de una recuperación inclusiva, sostenible y resiliente. Reporte en el que destaca el impacto positivo que han tenido las negociaciones colectivas entre empleadores y trabajadores durante los dos últimos años, en el contexto de la pandemia y sus efectos sobre la economía, el empleo y los ingresos. Para ello se analizaron los convenios colectivos y las prácticas de países de diferentes niveles de desarrollo económico.

“Lejos de haber sido un obstáculo para responder al contexto incierto de la pandemia, la negociación colectiva ha sido un medio de respuesta y de adaptación en beneficio de ambas partes y de las relaciones laborales. La OIT destaca que empleadores y trabajadores se mostraron dispuestos a adaptarse a las circunstancias y variar los procedimientos habituales. Así, en algunos casos postergaron las negociaciones, o las realizaron en línea (de manera remota o virtual), o negociaron convenios de prórroga y transitorios, con cláusulas de efecto temporal”, explica Carlos Cadillo, socio del Área Laboral de Miranda & Amado.

El informe de la OIT señala que el tema que tuvo mayor prioridad en estas negociaciones colectivas fue el de la seguridad y salud en el trabajo debido al COVID-19. Le siguieron cuestiones de enfermedad y discapacidad; horas de trabajo, vacaciones y licencias; conciliación entre el tiempo de trabajo y la vida profesional y privada, debido al auge del trabajo remoto; y la seguridad y las garantías en el empleo. Con respecto a años anteriores, menos atención recibieron temas como las mejoras de salarios, seguridad social y pensiones, formación o readaptación laboral, sistemas de clasificación de los puestos de trabajo e igualdad de género.

“Este Informe de la OIT brinda evidencias de que la negociación colectiva es un medio que genera efectos positivos en materia laboral, producto de las prácticas y los acuerdos adoptados por las partes. Para llegar a este punto se recomienda que ambas partes sean conscientes de la realidad que afrontan -–a causa de factores externos o internos–, busquen y mantengan una buena comunicación y sean colaborativas. De esta manera, existirán condiciones para que los resultados sean favorables y las relaciones laborales sean sostenibles”, explica el Dr. Cadillo.

La negociación colectiva forma parte del diálogo social y está directamente vinculada con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 de las Naciones Unidas, referido al trabajo decente y el crecimiento económico. La OIT considera que es un mecanismo que puede aportar a la consecución de otros objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, pues se ha mostrado como un modelo de la gobernanza del trabajo, ya que permite a las partes adaptar las normas acordadas o modificarlas según las circunstancias especiales.


F.

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